viernes, 11 de febrero de 2011

Tinta y Ma

Ma no recuerda la última vez que saboreó un amanecer antes de almacenarlo en las bolsas negras bajo su lagrimal izquierdo.

Y yo no recuerdo a Ma porque hace tiempo que se perdió entre los carteles de telefonía y belleza.

Ya no saboreo su mirada ahumada ni sus labios de papel. He perdido la vida entre sus dedos de geisha para encontrarla colgada de un catálogo de cirugía estética.

La pared ahora está repleta de publicidad pautada y…

y…

y Ma se deshizo por las alcantarillas

Y somos gotas sobre el papel.

Lluvia de lágrimas sobre tinta, mientras nuestras lágrimas se escurren por las cuestas del tedio.

Nuestro sudor es combustible de maquinaria socio-comercial-capital.

Nuestra sangre se pudre olvidada.

Nuestro sexo se retuerce en sábanas de modelos impuestos.

Nos queda la tinta.

Siempre seremos gotas de tinta ensuciando el papel.

Pero Ma estaba pintada en la pared, a fuerza de tinta negra y papel de fumar.

El operario cuya culpa se pierde por la escalera de empresas de subcontratación que ascendía desde él a unos pocos oligarcas en sillones de cuero, ha matado a Ma.

Ma se dehizo bajo la manguera

Y volvió a ser tinta.

Y yo

Ma

1 comentario:

Zuriñe dijo...

A mí sí que me gusta (ahora sólo espero que quede registrado)